Todos tenemos historias que contar

La mía no ha sido fácil, pero hoy me siento profundamente orgullosa de todo lo vivido, y cuando repaso veo que cada una de las etapas me enseñaron algo que hoy me es útil.

Soy Gina de la Fé, mujer, cubana, empresaria internacional, madre y creadora de ecosistemas de networking empresarial.

Nací en Cuba, donde fundé a los 28 años Skhole, empresa pionera en el país destinada por completo al Networking entre empresarios privados.

Hoy, desde Madrid, lidero Elohks Group y Elohks Comunidad Empresarial, conectando empresarios, oportunidades y mercados entre continentes.

Diseño experiencias de networking que transforman e inspiran a soñadores, emprendedores y empresarios, y así lo defino pues mi misión no es solo conectar negocios, sino personas.

Creo espacios donde las conexiones surgen desde lo humano y la esencia, sin importar origen, demostrando que el universo no entiende de geografía.

Mi visión es conectar al mundo, y desde el Networking convertirlo en un lugar mejor.

El Universo no entiende de geografía.

La niña que quería un imposible

Nací en Santiago de Cuba, una provincia al Oriente de Cuba conocida por ser «la tierra caliente». Desde muy pequeña, cuando mis amigas querían ser actrices, maestras o enfermeras, yo quería ser empresaria, en Cuba, un país comunista en el que no existían aún las empresas privadas.

No sabía exactamente qué significaba esa palabra, pero sí sabía que me hacía vibrar mencionarla.

A los diez años, mi padre me regaló un libro de Administración de Empresas norteamericano traducido al español, que me cambió la vida. No entendía muchas cosas, pero lo leía con fascinación.

Desde entonces, mi mente comenzó a funcionar de una manera distinta y me volví muy curiosa.

Veía oportunidades de negocio en todo, me imaginaba creando marcas, liderando proyectos enormes, cambiando la vida de las personas, y me preguntaba por qué todo aquello sonaba tan raro a la gente, incluso a mis padres, cuando se los decía.

En la escuela creaba espacios disruptivos, organizaba actividades, fiestas, me gustaba presentar amigos con intereses en común.

Siempre me buscaba problemas por ser «la organizadora», y tener ideas que no encajaban.

«Siempre me gustó la independencia. Aunque tengo padres muy buenos, me gustaba tener mis propias cosas, gestionadas por mí. Tenía mucha creatividad, me inventaba un proyecto de cualquier cosa y me interesaba la publicidad»

Fragmento de entrevista en Revista Bohemia 2023

Los cambios y mudanzas

Para mí los cambios son un deporte en el cual cada vez subo más de categoría. Ya no recuerdo exactamente cuántas veces me mudé, de casa, de ciudad, de provincia, y en los últimos años de país.

Estudié dos carreras universitarias que no tenían aparentemente nada que ver, Ingeniería Civil y Derecho, divididas por años en 3 provincias.

A la par que estudiaba siempre emprendí, estudié mucho Marketing y Negocios autodidacta, y mis proyectos se volvían conocidos y rentables en meses.

Cada vez que llegaba a un lugar nuevo llegaba sin contactos, sin recursos, y me decían que ahí «ya todo estaba inventado», pero siempre creé algo distinto.

Estudiaba, emprendía y trabajaba además en empresas públicas donde se me ocurrían miles de ideas revolucionarias, que quedaban engabetadas y jamás se hacían porque «no iban acorde al sistema».

Tuve un sinfín de problemas por querer crear cosas nuevas, por querer emprender, por pensar en progreso y desarrollo en un país sin economía de mercado.


“Hay personas con la habilidad de convertir obstáculos en oportunidades y distancias en conexiones. Gina es una de ellas».

Fragmento de artículo de la Revista OnCuba 2025

A veces sí es bueno no escuchar

Cuando quise tener un bebé los médicos me dijeron que era infértil, me presentaron muchas pruebas, pero yo nunca escuché, y en 2017 salí embarazada, tuve a mi bebé y mi vida cambió radicalmente. 

Me volví a mudar de provincia estando embarazada, y llegué así a La Habana donde nació Nestico.

Para mí ya no era el momento de emprender, busqué un trabajo estable, con un salario, pero en 2020 la pandemia me sentó en casa, con mi niño pequeño, sin dinero, sin opciones, y volvió a surgir mi espíritu emprendedor.

Cuando el mundo se debatía la existencia, yo me sentaba madrugadas enteras a trabajar en lo que para mí sería mi proyecto definitivo. 

Me hice una DAFO para desglosar todos mis talentos y pasiones, resumí todo lo que había hecho, entendí realmente en qué era buena, y se me ocurrió en aquellas circunstancias de cero movimiento, crear una empresa de eventos empresariales.

«Estás loca», decían, pero yo me había pasado la vida haciendo eventos y entendí que mi don era conectar personas. No escuché, y emprendí.

«Ser madre se convirtió en mi principal motivo para crear algo más grande cada vez, porque quiero dejar un legado y que mi hijo se sienta orgulloso de todo lo construido».

Dos socios, una marca y mal internet

Había creado durante mi vida múltiples proyectos: una agencia de casting y promoción de talentos, una revista de publicidad, espacios de fiestas temáticas para promoción de negocios, entre otras.

Nada de eso era permitido en Cuba, y me senté a pensar qué podría hacer que estuviera dentro del marco legal de la única figura privada que se permitía en ese momento que era la de «trabajador por cuenta propia».

Entendí que lo mío era organizar eventos, conectar personas, el movimiento, la publicidad, y en plena pandemia creé Skhole Eventos, que empezó siendo una agencia de eventos online para emprendedores.

Convencí a un amigo diseñador gráfico de que fuera mi socio, con la única promesa de que con su talento y mis ideas, podíamos crear un proyecto que fuera tan visual que impactara, porque por lo pronto solo nos iban a ver a través de una pantalla.

Durante el año de la pandemia logramos posicionar la marca en redes sociales, hacíamos eventos a través de telegram y whatsapp porque el internet en Cuba no nos permitía usar plataformas de video, y en esas condiciones, nos convertimos en referencia en el país, solo dos socios, una marca, y un muy mal internet.

Fotografía con Joan Johnson, el primer socio que creyó en mí, el día que firmamos la constitución de nuestra primera empresa en Cuba.

Skhole Eventos en Cuba

Tras la pandemia, se aprobó la inscripción en Cuba de empresas privadas, lo que decían imposible, se volvió una realidad, y abrimos.

Desde Skhole Eventos, la marca que logramos posicionar solo a través de redes sociales, habíamos creado un evento online llamado «Circuito Networking Cuba», donde participaban alrededor de 300 emprendedores cubanos.

Esos emprendedores, fueron las primeras pymes cubanas, y en 2022 desde Skhole convocamos al primer Circuito Networking Cuba presencial, convirtiéndonos en el 1er Congreso de empresarios privados de Cuba.

Desde entonces, llenábamos el principal recinto de Congresos en La Habana: el Palacio de Convenciones, que por primera vez con nosotros se prestaba a realizar un evento de una empresa privada 100% cubana.

Siguieron años de gloria, convirtiéndonos en la marca de referencia del Networking en Cuba, recibiendo solicitudes de empresas extranjeras, embajadas, grandes proyectos internacionales.

Abrimos oficinas, creamos equipos de profesionales con altísimo nivel en eventos, y fijamos espacios mensuales donde acogíamos miles de empresas para conectar y hacer negocios.

Fotografía del primer cartel de Skhole Eventos en el Palacio de Convenciones de La Habana, inaugurando el Congreso de Empresarios Privados: «Circuito Networking Cuba» donde nos estrenábamos de forma presencial tras la pandemia.

Elohks Group en España

Ser mujer, joven, madre en el mundo empresarial, especialmente en un contexto tan complejo, implicó desafíos adicionales.

Hacerlo desde Cuba además, donde hablar de eventos empresariales y sobre todo para actores privados no era común, no existía cultura sólida de networking corporativo, sentó un precedente para el mundo y mi trabajo comenzó a ser reconocido a nivel internacional.

Todo ello significaba elevar el nivel, y decidí formarme en un Máster de Dirección y Producción de Eventos en EAE Business School, llegando así a Madrid, ciudad que elegí por conexión cultural, idioma, pero además por ser la ciudad No.1 en el mundo en MICE.

Aquí descubrí que había una enorme oportunidad de conectar empresarios entre Cuba, España y el mundo.

Así nació Elohks Group, grupo empresarial que creé enfocado en eventos corporativos, viajes de negocios, networking empresarial y expansión internacional.

Comencé a construir un ecosistema que conectaba continentes, y en la marcha mi misión empezó a crecer.

Ya no era solo conectar empresarios de Cuba, era conectar empresarios del mundo siguiendo mi frase de que: EL UNIVERSO NO ENTIENDE DE GEOGRAFÍA.

Hoy lidero una comunidad de empresarios internacionales.

Reconocimiento como Mujer CEO del Año 2025 por CEO Monthly en Londres por mi liderazgo empresarial en dos países, la creación de ecosistemas de networking, el impulso a la expansión internacional de empresas y la innovación en experiencias empresariales.

Soy Gina de la Fé, una empresaria que ve a los empresarios como personas.

Me especializo en diseñar y coordinar eventos corporativos, viajes de negocios y encuentros internacionales, para generar algo más que presencia: conexiones reales, posicionamiento y oportunidades de crecimiento.

Me he dedicado a apoyar y construir puentes y conexiones de alto valor entre empresas, marcas y profesionales, diseñando experiencias que generan relaciones de negocio humanas.


El Networking es mi forma de unir y transformar el mundo.

Mi trabajo estos últimos 10 años se ha caracterizado por un alto nivel de profesionalidad, respaldado por una red sólida de contactos y colaboraciones internacionales, y la construcción de equipos altamente cualificados.

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